Columnas de grava o Vibrosustitución

La ejecución de Columnas de Grava o Vibrosustitución constituye una técnica de mejora y refuerzo del terreno, basado en la vibración profunda y que se emplea tanto en obra civil como en edificación.

Esta vibración profunda se basa en el desplazamiento lateral del terreno y en la incorporación y compactación de grava contra el terreno.

Es una técnica alternativa a cimentaciones profundas tradicionales, cuya ejecución no se basa en transmitir las tensiones hasta un sustrato competente, si no en sustituir el terreno existente por otro mejorado, mediante una mejora de todos los parámetros intrínsecos del terreno: ángulo de rozamiento, cohesión, módulo de deformación, densidad, etc., hasta obtener un suelo equivalente mejorado, de parámetros suficientes para el apoyo de esa estructura mediante una cimentación directa.

La mejora del terreno, se produce al incorporarle las columnas de grava, de manera que el resultado es un suelo mejorado, distribuyendo la carga uniformemente repartida en superficie, produciendo una disipación de las tensiones y por tanto el terreno tenderá a tener asientos despreciables.

La profundidad de la mejora del terreno dependerá no de donde se encuentra el estrato competente del terreno, si no que se alcanzará la profundidad suficiente que asegure que los asientos producidos tiendan a ser despreciables. Esta es la ventaja técnica y económica fundamental de esta técnica frente a otras técnicas tradicionales.

El único material usado para la ejecución de esta técnica es la grava, lo que implica que se introduce un elemento de gran capacidad drenante en el terreno, se trata por tanto, de un método de mejora de suelos naturales o de relleno, consistente en inclusiones de material granular, realizadas en el terreno de apoyo de terraplenes o cimentación de estructuras con objeto de reforzar el terreno y mejorarlo, disipando las cargas transmitidas al terreno, aumentando la resistencia al corte del terreno y reduciendo tanto los asientos totales y diferenciales como el tiempo de consolidación, además de reducir el riesgo de licuefacción del terreno en zona sísmica.

El dimensionamiento de las columnas se establece teniendo en cuenta tanto las características del suelo, las sobrecargas, así como los asientos admisibles.

  • Terrenos cohesivos, formados por arcillas o limos
  • Terrenos granulares cuyo contenido en finos sea superior a 10%.
  • Rellenos antrópicos
  • Terraplenes
  • Plataformas de obras lineales (carreteras o ferrocarril)
  • Estribos de pasos elevados
  • Depósitos, tanques, piscinas o balsas
  • Tratamientos en fondos marinos, lacustres o fluviales on-shore y off-shore

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