Pantalla Continua

Un muro pantalla o pantalla continua es un tipo de elemento de contención, cuya principal misión es aplicar las fuerzas que permitan igualar a los empujes del terreno y reducir sus deformaciones, es una técnica habitual en la ingeniería civil.

La función principal de las pantallas es la de contener e impermeabilizar los paramentos de una excavación, sirviendo también para recoger las cargas verticales que les pueden transmitir a otros elementos estructurales.

Las pantallas continuas constituyen una solución eficaz para limitar los movimientos del terreno, consecuentes de la excavación, reduciendo así el riesgo de daños a las construcciones próximas.

Según el Código Técnico de la Edificación (CTE-DB-SE C), las pantallas continuas son elementos de contención de tierras que se emplean para realizar excavaciones verticales en aquellos casos en los que el terreno, edificios u estructuras cimentadas adyacentes a la excavación, no serían estables sin sujeción o bien donde es necesario eliminar o reducir las filtraciones de agua a través de los taludes o asegurar la estabilidad frente a fenómenos de sifonamiento.

Es una técnica que nació en el campo petrolero y que fue adaptada para solucionar problemas geotécnicos de contenciones en los años 50. Las pantallas continuas de hormigón surgieron de la necesidad de optimizar los espacios urbanos, y debido a los problemas que plantean las excavaciones profundas cercanas a estructuras existentes o construcciones donde el nivel freático presenta una cota cercana a la de superficie.

Los Muros Pantallas son estructuras flexibles capaces de resistir los empujes del terreno al deformarse

Las pantallas continuas son elementos verticales de hormigón armado de sección rectangular y espesor variable entre 30 y  120 cm, constituidos por paneles discontinuos, con continuidad funcional a lo largo de su trazado, que deben ser realizadas previamente a las excavaciones correspondientes, capaces de absorber cargas axiales, empujes horizontales y momentos flectores. Se pueden alcanzar profundidades de pantallas continuas superiores a los 50 m.

La pantalla continua es una estructuras que trabajan con una doble función, tanto la de resistir los empujes del terreno, como la de reducir o eliminar  la entrada de agua al interior de la excavación. Cuando se ejecutan las pantallas continuas separando estas funciones se pueden clasificar en:

  • Pantallas de impermeabilización
  • Pantallas de contención

Otra clasificación que se puede realizar en las pantallas es si presentan o no apoyo.

  • Pantallas apoyadas o autoestables: la estabilidad se consigue mediante una o varias líneas de tirantes.
  • Pantallas en voladizo: la estabilidad se consigue por las reacciones del suelo en la parte empotrada de ella.

El primer paso para la construcción de una pantalla continúa, es la ejecución de muros guía, que garantiza la correcta alineación de la pantalla continua. Sirven como guía a la máquina de excavación y como estabilización de las paredes en la parte superior de la zanja. Para su realización se realizan zanjas de un ancho tanto mayor al de la pantalla y de profundidad en función de los muretes guías.

La perforación se lleva a cabo con una maquinaria especial, que será determinada en función del tipo y características del suelo, como son una cuchara bivalva en caso de terrenos blandos, o con la utilización de útiles de percusión o rotopercursión en terrenos rocosos o compactos.

Terminada la perforación y previo a la construcción de los paneles se procede a la limpieza del fondo de todo elemento suelto. Son introducidos también los tubos junta, las jaulas de armadura y se realiza el hormigonado mediante una tubería tremie que depositará el hormigón desde abajo hacia arriba.

Este tipo de construcción presenta grandes ventajas:

  • Estructuras flexibles capaces de resistir los empujes del terreno al deformarse
  • Elemento de continuidad estructural
  • Posibilidad de alcanzar grandes profundidades
  • No resulta necesario excavación, ni relleno del trasdós del muro, por lo que se produce una menor descomposición del terreno tratado y por tanto se evitan daños a estructuras adyacentes existentes.
  • Ausencia de vibraciones y ruidos durante la ejecución de los trabajos frente a otras técnicas.
  • Resistencia y estanqueidad frente a filtraciones de agua
  • Se pueden realizar recintos circulares, muros inclinados.
  • Posibilidad de ejecución tanto en presencia o no de nivel freático
  • Ejecución de sótanos en edificios
  • Aparcamientos subterráneos
  • Protección de obras amenazadas por la erosión de las aguas
  • Grandes obras hidráulicas: presas de tierra, cortinas de impermeabilización en cauce de ríos, etc
  • Obras de canalización para la regularización de los cauces de los ríos contra las crecidas y la erosión
  • Construcción de líneas subterráneas, túneles y excavación de grandes excavaciones en centros urbanos
  • Grandes obras industriales para la construcción de pozos, silos subterráneos
  • Construcción de muelles

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